Toma de juramento

 

El pasado jueves 26 de julio de 2012 se llevo a cabo en el Aula Magna de la universidad el acto de toma de juramento de los estudiantes del Consultorio jurídico Pio XII. La ceremonia fue presidida por el señor rector de la Universidad Pontificia Bolivariana, Monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez, por el señor Decano de la Escuela de Derecho y Ciencias Políticas, Abogado Especialista Juan Guillermo Jaramillo Díaz, y el señor director del Consultorio Jurídico PIO XII, Abogado Carlos Alberto Jaramillo Restrepo.

 

La Facultad de Derecho de la Universidad, por medio de este acto, y en su interés de formar profesionales íntegros, humanos y con alto sentido de responsabilidad social y académica, da el primer paso en la construcción de la identidad de los futuros abogados bolivarianos; quienes se pretende estén definidos por un perfil fundado en valores como la solidaridad, la tolerancia, el respeto por la vida, la dignidad y el servicio social.

 

Esta ceremonia se traduce pues, en el compromiso de los estudiantes con la labor social, que desde el ámbito jurídico se lleva a cabo, como bolivarianos comprometidos con la proyección social de la Universidad Pontificia Bolivariana.

 

*Compartimos el discurso que el señor Decano de la Escuela de Derecho y Ciencias Politicas profirió esa noche:

 

“Las primeras palabras del Papa JUAN PABLO II, al inicio de su Pontificado, fueron: “No tengáis miedo” (non abbiate paura). Prevalido de esa fortaleza y por supuesto acompañado por quienes hicieron suyas esas palabras, ese HOMBRE grande para la humanidad logró responder con éxito el reto del nuevo milenio; en fin, hizo los aportes sin duda determinantes a la generación de hechos impactantes, incluso impensados por muchos: la desarticulación de lo que fue la Unión Soviética y la caída del muro de Berlín, entre otros.

 

Hace poco más de 75 años, un puñado de estudiantes inconformes, dieron luz nada menos que a la UNIVERSIDAD PONTIFICIA BOLIVARIANA. No tuvieron temor al hacerlo.

 

La UNIVERSIDAD PONTIFICIA BOLIVARIANA, consciente del vertiginoso avance de la humanidad merced a la innovación, a la investigación y la tecnología, consciente además de la necesidad de recomponer y restructurar los saberes y de perfilar para la sociedad hombres con  actitudes y con contenidos distintos, ha decidido, sin miedos, incursionar en esos ámbitos a través de un proceso de transformación suficiente para disfrutar de un nuevo posicionamiento nacional e internacional.

 

El Consultorio Jurídico Pio XII, que es sin duda la puerta al desarrollo del ámbito de lo social que es una de las más significativas improntas de la Universidad y, en particular, de la Escuela de Derecho y Ciencias Políticas, marcha comprometido con esa transformación. Hay pues hoy motivo suficiente y serio para expresar sentimientos de admiración y gratitud a todos los docentes y administrativos responsables de su grandeza. Expreso igualmente sentimientos de admiración a cada uno de los estudiantes que han pasado y pasan en la actualidad por allí. Unos y otros cumplen admirablemente su cometido de generar paz y propiciar justicia. Escrito está en nuestra historia que lo han hecho y lo siguen haciendo sin temores.

 

Eso explica porque entonces el Consultorio Jurídico Pio XII de la UNIVERSIDAD PONTIFICIA BOLIVARIANA ha decidido ampliar su campo de acción. Cumple en efecto lo legal, recientemente incluso con los convenios celebrados con la Defensoría Pública y con el Establecimiento Carcelario y Penitenciario Bellavista, pero cumple también, y con mayor veras, con la ‘misión’ que identifica a la Universidad, y merced a ello se desplaza a donde la fragilidad y la necesidad del ser humano la convoca.

 

Esa mirada omnicomprensiva de la acción del Consultorio Jurídico, en perspectiva de transformación acorde con el devenir de la Universidad, debe tener sin duda un espacio reservado, bien ganado por cierto, para la Facultad de Ciencias

 

Políticas que no tiene porqué mirar desde afuera cuanto compromiso social tiene la Escuela de Derecho y Ciencias Políticas. Tampoco ahí puede haber miedos.

 

Ni lo tienen porqué tener Ustedes apreciadas y apreciados estudiantes que hoy dan un paso más hacia el ejercicio de la profesión de abogado. Su serenidad de hoy, abonada desde su hogar por el buen ejemplo y la cultura de los valores, reforzada por supuesto en el claustro Universitario, se revierte en ecuanimidad, prudencia, ímpetu y diligencia que deben anteceder a sus ejercicios en el Consultorio. Así ha de ser como acaban de jurarlo. Merecerán entonces respeto y acogimiento.

 

Bienvenidos al noble y bello ejercicio de la profesión de abogado.”