Educación posgradual desde la virtualidad

Disponible en:Medellín20 ago. 2020

Agencia de noticias UPB – Medellín. La situación por la cual está atravesando el mundo pone a pensar a más de un profesional sobre su formación académica y su enfoque. Además, se ponen a prueba todas esas habilidades con las cuales debe contar un profesional para mantenerse activo en lo laboral y competitivo. Es por esto que se hace necesario continuar con la formación posgradual, aquella que puede recibir toda persona después de obtener su título de pregrado.

La formación en postgrados o formación avanzada se divide en dos, formal y no formal. La primera, corresponde a especializaciones, maestrías y doctorados y, la segunda, a certificaciones, entrenamientos, diplomados, cursos de altos de estudios, entre otros. Ambas tienen el objetivo de mejorar las competencias profesionales, investigativas, profundizar sobre un área de conocimiento y mejorar las capacidades humanas que permiten manejar la incertidumbre.

 
Profesores en bloque 11 UPB

La Universidad Pontificia Bolivariana se ha declarado con un modelo de docencia con énfasis en investigación e innovación, el cual es un diferenciador para los programas de formación avanza que cuentan con un eje articulador de investigación en diferentes niveles. Por ejemplo, las especializaciones tienen una investigación formativa, mientras que para las maestrías y los doctorados la investigación se dispone en sentido estricto.

La investigación permite abordar la incertidumbre, la generación de novedad, permite una visión distinta del mundo, posibilita afrontar situaciones nuevas desde el punto de vista del descubrimiento y la innovación”, explica Fabio Castrillón Hernandez, director de Formación Avanzada de la UPB.

Según el Observatorio Laboral para la educación superior en Colombia, muestra que los niveles de remuneración de una persona recién egresada de un postgrado son 2.2 veces mayor a los de una persona con pregrado. Adicionalmente, la tasa de empleabilidad está entre 8 y 10 puntos por encima para una persona que cuenta con estudios de postgrado que para una que solo tiene el pregrado.

Diego Alejandro Posada Llano, Ingeniero en sistemas, inició la Especialización en Seguridad Informática en la UPB en el segundo semestre del año 2020. “Es importante continuar con la formación posgradual porque el mundo requiere de profesionales con conocimientos transversales y específicos. Del pregrado se sale en obra negra y un postgrado te enfoca un poco más para que como ingeniero se puedan solucionar problemas acordes y afines a lo que se está especializando”.

La pandemia y el confinamiento ha generado un antes y un después en la educación, incluyendo los programas de formación avanzada, se han tenido que adaptar al uso de plataformas digitales que permitan la interacción a distancia entre docente y estudiante. Fabio Castrillón Hernandez comenta que para la UPB ha sido un reto esta situación; sin embargo, tienen la tranquilidad de afrontarla porque cuentan con una unidad interna llamada UPB Virtual desde el año 2016.

La Universidad cuenta con una tradición en la formación posgradual medida por herramientas TIC y 100 % virtuales. Antes de la situación generada por la pandemia, la UPB ya contaba con 12 programas de postgrados totalmente virtuales entre especializaciones y maestrías.

UPB virtual se encarga de todo el desarrollo e incorporación de las tecnologías y la comunicación, especialmente de la apropiación de los ambientes virtuales y los procesos de enseñanza y aprendizaje. Cuenta con un equipo en competencias tecnológicas y pedagógicas que permiten la orientación y acompañamiento a los docentes. Todo esto soportado en el Grupo de Investigación Educación en Ambiente Virtuales (EAV) con una trayectoria alrededor de 20 años.

Andrés Ochoa Duque, director de UPB virtual, explica que con la contingencia han tenido que aumentar las capacidades de los docentes para que desarrollen sus cursos a través de plataformas virtuales y plataforma de tele presencia.

Hemos establecido una ruta de cualificación y acompañamiento a todos los docentes para que puedan impartir, manteniendo los mismos niveles de calidad de los cursos que se venía impartiendo de forma presencial, donde se buscaba que los docentes continúen en contacto con sus estudiantes, las clases se den de forma natural, pero a través de mediaciones tecnológicas, especialmente la videoconferencia y por la plataforma de Teams”.

En estos momentos los programas de postgrados de la UPB cuentan con dos modalidades. Por un lado, están los cursos con mediaciones tecnológicas o tele presencia en la que el estudiante tiene un encuentro sincrónico, un contacto directo con el docente por medio de plataformas digitales. La otra modalidad, son los cursos totalmente virtuales que se realizan a través de una plataforma con diseño instruccional de cada una de las actividades, espacios de evaluación, lecturas y espacios de encuentro.

“La diferencia entre ambos es algo llamado diseño instruccional de actividades de aprendizaje, el acceso a los recursos y contenido. La UPB lleva más de 20 años en este proceso, adaptándose y se encuentra preparada para impartir, hacer diseño instruccional y producir procesos de formación virtual de alta calidad”, explica Andres Ochoa Duque.

Para este segundo semestre 2020, las matriculas para los programas de postgrados tuvieron un aumento del 19 % respecto al año 2019 en el mismo semestre, lo cual denota la importancia de continuar con la formación en postgrados y más con esta situación de transformación que atraviesa el mundo.

Para Diego Alejandro la educación virtual o mediada por herramientas tecnológicas es una ventaja porque le permite dedicarles más tiempo a sus estudios, además con la estrategia de UPB contigo logró obtener un descuento considerable. Por otro lado, una desventaja para él es la cultura de las personas. “Todavía hay mucho arraigo a las clases magistrales, tradicionales, tienen esa dependencia, lo veo como un temor, algo psicológicos. Si no tienen el acompañamiento presencial no van a poder asimilar los conceptos. El profesional tiene que cambiar el chip y adaptarse”.

Andrés considera que las instituciones con Acreditación en Alta Calidad tienen la capacidad de asumir la educación posgradual desde la virtualidad; sin embargo, piensa que aún le falta mucho a las personas y los estudiantes para que crean en la educación virtual y se decidan a tener una experiencia de aprendizaje en la virtualidad.

“Lo que le falta al país es que las personas estén más habituadas, mejor preparadas para usar plataformas virtuales y poder acceder a estos procesos de aprendizaje. Todavía hay un gran número de ciudadanos que no confían en la educación virtual y es porque esto no ha sido cotidiano y es porque esto apenas está creciendo en el país”, concluye Andrés Ochoa Duque, director de UPB Virtual.

Por Alejandra Castro Díaz, Agencia de Noticias UPB.

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