¿Cómo mantener sano el cerebro?

 
Ilustración de un cerebro en el que se ve una red neuronal

El cerebro alcanza su madurez a los 30 años y a partir de entonces empieza a envejecer. La alimentación es un factor clave para retrasar el envejecimiento del cerebro y posponer la llegada de enfermedades como el Alzheimer, el Parkinson o la demencia senil. El Laboratorio de neurociencia y comportamiento humano, te da algunos consejos para mantener sano el cerebro.

Conoce el Grupo de Investigación en Neurociencias y Comportamiento

1. Cantidad de comida

Comer más de lo que necesitamos aumenta el estrés oxidativo del organismo que agrede a los lípidos, las proteínas, al ADN y al cerebro. Menos comida potencia la neurogénesis en el hipocampo (encargada del aprendizaje y la memoria), aumenta la sinapsis y favorece los mecanismos de reparación neuronal.  

2. ¿Cómo alimentar a los neurotransmisores? 

Los materiales que componen cuatro de los neurotransmisores más importantes (la acetilcolina, la noradrenalina, la serotonina y la dopamina) nos llegan directamente de lo que comemos. Estos cuatro son de vital importancia para la memoria, la concentración, el aprendizaje, la energía y la felicidad: 

  • Acetilcolina: relacionada con la memoria. La lecitina, auxiliar de digestión y transporte de grasas, mantiene colesterol en estado soluble (soja, aceite de soja, yema de huevo, germen de trigo, maní, mantequilla de maní, hígado, jamón y productos de trigo integral).  Fórmula nutritiva sencilla para programa de longevidad cerebral: Lecitina +B + C
  • Noradrenalina: nos hace recordar a largo plazo sucesos emocionantes. Eleva el ánimo y optimismo.
  • Dopamina: controla movimientos corporales, eleva el ánimo, aumenta el impulso sexual, mejora la inmunidad, favorece la longevidad. Si hay escasez puede provocar problemas cognitivos. Se encuentran en alimentos ricos en proteínas como la carne de ave, el pescado, la soya y los productos lácteos, los cuales deben ingerirse antes de consumir hidratos de carbono, para que no obstaculice la entrada de la tirosina al cerebro.
  • Serotonina: produce agrado, bienestar y alegría. También controla la sensibilidad al dolor y nos permite dormir bien.
 
huevos
 
salmon

3. El azúcar es importante para el cerebro:

El bajo nivel de azúcar en la sangre es perjudicial. El cerebro sólo funciona con un combustible: la glucosa.  Un bajón de azúcar hace que los centros de energía de las neuronas (las mitocondrias) corten su fuente de energía y pueden quedar lesionadas o morir.

Por cada bajonazo de azúcar perdemos millones de neuronas. 

El cortisol baja el nivel de azúcar en la sangre, estimulando una sobreproducción de insulina. De esta manera el azúcar almacenado en el hígado se precipita al torrente sanguíneo y ahí se convierte en glucosa, ésta entra en las células y durante unos minutos la persona se llena de energía y su funcionamiento cognitivo llega al máximo, pero luego recibe un rápido golpe en dirección contraria.

4. La grasa daña el cerebro

El daño que produce la grasa en el cerebro entorpece la circulación sanguínea cerebral, las arterias se obstruyen con lipoproteínas de baja densidad (LBD o LDL), (colesterol “malo”), que disminuye la elasticidad de los vasos sanguíneos al cerebro. 

Genera millones de radicales libres, la grasa se oxida casi al instante. El aceite rancio contiene algunos de los radicales libres más destructivos. Cada una de las neuronas es 60% grasa, así que sería como si algunas partes del cerebro se pusieran rancias y se fueran pudriendo.
 
aceite

Por:
Santiago Restrepo Restrepo
Doctor en Psicología con orientación en neurociencia Cognitiva Aplicada
Coordinador Laboratorio de neurociencia y comportamiento humano

Nuevos equipos para estudios en neurociencia

Artículos que te pueden interesar

Universidad sujeta a inspección y vigilancia por el Ministerio de Educación Nacional. Resolución 17228 del 24 de octubre de 2018 - 6 años.
Otorgado por el Ministerio de Educación Nacional. Nit UPB: 890.902.922-6. Todos los derechos reservados